Dado que la Retamasphaerocarpa no es una especie en peligro ni que sufra una situación de declive a nivel general, las medidas a tomar irán encaminadas al reforzamiento de una población local que esta sufriendo un proceso de decaimiento en los emplazamientos donde su presencia es mas importante, es decir, en las laderas con cierta pendiente y desprovistas de vegetación leñosa.
Aunque la situación es bastante crítica en algunas laderas, se opta por el refuerzo ya que, en todos los casos hay plantas generadoras de semillas viables, y en algunos casos individuos con cierta vitalidad, lo cual no resta importancia al proceso de descenso poblacional ligado a la seca de muchos pies y a las escasa regeneración que logra alcanzar cierta talla.
Dado que la selección de semilla esta ligada a los ejemplares que hayan procesado un mayor estado de vitalidad y fortaleza (a igualdad de condiciones hídricas y de sustrato) en una población con decaimiento generalizado, podemos “asegurar” que los pies que consigan superar el proceso de transplante e instalación en su nuevo ambiente proporcionaran una hipotética mejora, llamésmola adaptativa, ante las condiciones que están mermando la población actual. En esta hipótesis se presupone que las futuras plantas que con los años deriven del material transplantado estarán mejor adaptadas para alcanzar estados de edad superiores.
El marco de plantación no será excesivamente amplio (2x2), ya que entre los objetivos buscamos generar unas condiciones ecológicas distintas en estas laderas, las cuales solo cambiaran si se mejora la cobertura y se producen ciertos cambios en las repercusiones hídricas y climáticas sobre el terreno. Es decir, una cobertura que proteja de la erosión y que pueda facilitar el enriquecimiento de flora y fauna, así como mejorar la permeabilidad y estructura del suelo.
Dado que la Retama sphaerocarpa no es una especie en peligro ni que sufra una situación de declive a nivel general, las medidas a tomar irán encaminadas al reforzamiento de una población local que esta sufriendo un proceso de decaimiento en los emplazamientos donde su presencia es mas importante, es decir, en las laderas con cierta pendiente y desprovistas de vegetación leñosa.
Aunque la situación es bastante crítica en algunas laderas, se opta por el refuerzo ya que, en todos los casos hay plantas generadoras de semillas viables, y en algunos casos individuos con cierta vitalidad, lo cual no resta importancia al proceso de descenso poblacional ligado a la seca de muchos pies y a las escasa regeneración que logra alcanzar cierta talla.
Dado que la selección de semilla esta ligada a los ejemplares que hayan procesado un mayor estado de vitalidad y fortaleza (a igualdad de condiciones hídricas y de sustrato) en una población con decaimiento generalizado, podemos “asegurar” que los pies que consigan superar el proceso de transplante e instalación en su nuevo ambiente proporcionaran una hipotética mejora, llamésmola adaptativa, ante las condiciones que están mermando la población actual. En esta hipótesis se presupone que las futuras plantas que con los años deriven del material transplantado estarán mejor adaptadas para alcanzar estados de edad superiores.
El marco de plantación no será excesivamente amplio (2x2), ya que entre los objetivos buscamos generar unas condiciones ecológicas distintas en estas laderas, las cuales solo cambiaran si se mejora la cobertura y se producen ciertos cambios en las repercusiones hídricas y climáticas sobre el terreno. Es decir, una cobertura que proteja de la erosión y que pueda facilitar el enriquecimiento de flora y fauna, así como mejorar la permeabilidad y estructura del suelo.